A lo largo de mi gestión en el Tribunal Electoral de Panamá, he impulsado una visión clara: colocar al ciudadano en el centro de la gestión pública. Bajo ese principio, promoví la creación del Centro de Atención al Usuario (CAU), una iniciativa concebida para transformar la manera en que los panameños acceden a los servicios del Estado, especialmente aquellos relacionados con la identidad, el registro civil y los procesos electorales.
El CAU surge como respuesta a una necesidad evidente: simplificar trámites, reducir tiempos de espera y eliminar la fragmentación en la atención. Tradicionalmente, los ciudadanos debían recorrer múltiples oficinas para completar un solo proceso, lo que generaba frustración y desconfianza. Frente a esta realidad, diseñamos un modelo integrado que permite concentrar diversos servicios en un solo espacio, con una atención más ágil, organizada y humana.
Desde su concepción, entendí que este proyecto debía ir más allá de lo operativo. No se trataba únicamente de mejorar procesos, sino de transformar la experiencia del ciudadano. Por ello, el Centro de Atención al Usuario fue diseñado como un entorno moderno, accesible y orientado al servicio, donde cada persona recibe atención clara, eficiente y respetuosa. Implementamos sistemas de gestión de turnos, digitalización de trámites y capacitación constante del personal, lo que ha permitido reducir significativamente los tiempos de atención.

Los resultados han sido altamente positivos. Miles de ciudadanos han utilizado el CAU, encontrando soluciones rápidas a sus necesidades y mejorando su percepción sobre el Tribunal Electoral. Este impacto no solo se refleja en la eficiencia operativa, sino también en el fortalecimiento de la confianza institucional, un elemento clave en cualquier sistema democrático.
Asimismo, este modelo ha sido valorado como una buena práctica en la modernización del Estado. Diversos actores del ámbito público han destacado que iniciativas como el Centro de Atención al Usuario “marcan un antes y un después en la relación entre el ciudadano y las instituciones”, al priorizar la accesibilidad y la calidad del servicio. Este reconocimiento reafirma que estamos avanzando hacia un modelo de gestión más cercano, transparente y efectivo.
El CAU forma parte de una estrategia más amplia que he promovido para modernizar el Tribunal Electoral, integrando soluciones presenciales y digitales como los kioscos multiservicio y las plataformas en línea. Mi visión ha sido siempre clara: ofrecer múltiples canales de atención que se adapten a las distintas realidades de la población, garantizando que nadie quede excluido.
En síntesis, el Centro de Atención al Usuario representa una evolución necesaria en la gestión pública panameña. Es una muestra de que, con liderazgo, innovación y compromiso, es posible construir instituciones más humanas, eficientes y orientadas al ciudadano. Este proyecto no solo mejora los servicios, sino que fortalece la democracia al acercar el Estado a la gente.